TAILANDIA DICE "NO! A LAS PAPELERAS"
En esta tercera entrega de "Escalando el Mundo", nos encontraremos con ciudades donde el tiempo no marca los hábitos. Donde el ’regateo’ es una necesidad de existir sin ser estafado. Y por sobre todo, la cultura de Tailandia nos transportará hacia un pasado sorprendente. Ellos son Guillermo y Juan, dos bonaerenses que visten las ’He Dicho NO! a las Papeleras’, mientras van escalando el mundo.
Jueves 18 de junio de 2009 // PASTERAS
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"Escalando el mundo" es el nombre de un viaje que comenzó el 4 de marzo de 2009 y la duración del mismo aun no lo saben sus integrantes, o como definía Guille a IPODAGUA.COM.AR, "el tiempo dependerá de muchos factores que quizás el destino y la suerte pongan a nuestro favor."
Además, "ya que estaremos viajando por tantos países concretando nuestros sueños, no nos cuesta nada mostrar el reclamo de la gente de Gualeguaychú, tendremos la oportunidad de recorrer el mundo y difundir la lucha que llevan adelante", comentaba a este medio Guillermo Burba, uno de los dos escaladores bonaerenses, y fue por tal razón que los viajeros agregaron a sus mochilas varias remeras, banderas, calcos y gorros, con la leyenda "He Dicho NO! a las Papeleras".
-A continuación la 3ra entrega de ’Escalando el Mundo’: Tailandia - Tonsai Beach y Bangkok

Tailandia - Tonsai Beach
Si alguna vez soñaron con morir y estar escalando en el paraíso, de seguro eso seria en Tailandia.
Después de salir de la gran ciudad de Singapur, encontrarse frente a las descomunales paredes de Caliza, playas de arena blanca y aguas turquesa de Tonsai Tailandia, logro hacer vibrar tan fuerte el corazón que por un momento creímos que la gente a nuestro alrededor podía oírlo.
Tonsai es un pequeño pueblo de unas pocas casas y muchos bares que viven de la escalada y la noche. En donde gente de todo el mundo llegan a divertirse y desafiar la escalada en sus retorcidas chorreras y estalactitas gigantescas.
Perder la noción del tiempo es facil en Tailandia, la gente duerme y come solo cuando sienten ganas, todas las noches son siempre una fiesta y todos los dias tienen su momento de gloria para encontrar.
Con la escalada llego también la octava dimensión, encontrandonos encadenando rutas de octavo grado de increible calidad.
Es difícil de entender que mas allá de este lugar existe un mundo de leyes y estructuras en donde muchas veces la rutina diaria vence al mas fuerte. Intentabamos pensar esto mientras las manos expertas de un masaje thai nos hacian alejarnos de cualquier perturbación que podiamos tener.
Compartimos vida con la gente mas genuina de los alrededores. Los thai son gente especial y amables, hablan poco ingles pero se hacen entender, aunque a veces ordenar una simple “Sprite” puede terminar en un “Chicken pad thai”. Los precios en Tailandia son muy bajos, y aquí todo funciona por regateo. Por lo demás, espero que lo puedan descubrir al igual que nosotros lo hicimos.
La escalada culmina y nos dirigimos a Cambodia, rumbo a los templos de Angkor Wat, un tesoro de piedra escondido, y donde una nueva aventura espera.

Tailandia - Bangkok
Antes de llegar a Cambodia teníamos que hacer una ultima parada en Bangkok, tiempo suficiente para una ultima noche en Khaosan Road.
Kahosan es la calle donde todo transcurre en Bangkok, con un extraño estilo a películas como Blade Runner, podemos encontrar las comidas mas exóticas servidas en la calle, los vestuarios mas divertidos, miles de artesanías y numerosas identificaciones falsas, uno puede conseguir su credencial de la INTERPOL por unos cuantos Bhats.
Es muy fácil pagar de más si uno no esta acostumbrado al regateo, vimos a europeos tomar taxis o comprar su comida por el triple de su valor real. Por suerte el gen argentino viene bien entrenado para estos casos.
Kahosan Road parece nunca dormir, aquella noche fue muy larga y aunque muchas cosas no vamos a poder recordar otras tantas quedaran grabadas… en nuestras cámaras!!
Casi sin dormir preparamos las mochilas y las subimos a un pequeño bus que nos llevaría hasta la frontera con Cambodia. Amanecía en Bangkok, mientras nuestras cabezas rebotaban por el sueño contra las ventanillas podíamos verla, Khoasan seguía despierta y alegre, como despidiéndose, como esperando para volvernos a ver.
Esta aventura continuará…
(Ver tambien la 1ra entrega, http://www.ipodagua.com.ar/spip/spi…)
(Ver tambien la 2da entrega, http://www.ipodagua.com.ar/spip/spi…)
Redacción Ipodagua.com.ar
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