1.- No se ha respetado el Estatuto del Río Uruguay de 1975. Cualquier emprendimiento fabril sobre cualquiera de las márgenes del Río Uruguay, requiere de la aprobación de ambos países, que deben velar por la preservación del río y del medio ambiente de manera de asegurar que no genere impacto sensible.
2.- No se ha realizado un serio y profundo estudio del impacto ambiental que producirán dichos emprendimientos. El mismo debería ser realizado por una institución totalmente independiente, de reconocida idoneidad científica y valores éticos irrefutables.
3.- El funcionamiento de la planta demandará más de 80 millones de litros de agua dulce por día (1000 litros/segundo) que se extraerán deI Río Uruguay, gran parte de la cual volverá al río con una carga importante de contaminantes tóxicos orgánicos e inorgánico y a temperatura elevada, lo que afectará irreversiblemente la calidad de la misma y la vida de las especies que habitan el río.
4.- El método que la papelera utilizará para la obtención de la pulpa de celulosa, es el método Kraft que utiliza dióxido de cloro para el blanqueado de la misma. El uso de dióxido de cloro ha sido prohibido en los países del primer mundo, tal es así que en toda la Comunidad Económica Europea no se podrá usar a partir de octubre del 2007. Este puede ser un motivo por el que las papeleras pretenden instalarse en países periféricos permisivos.
5.- El dióxido de cloro - potente agente oxidante - produce compuestos orgánico dorados entre ellos dioxinas y dibenzofuranos (pertenecen al grupo de compuestos llamados COP: CONTAMINANTES ORGANICOS PERSISTENTES) que serán vertidos al río y al aire, constituyendo un peligro latente para la vida, dada su extrema toxicidad y persistencia en el medio ambiente.
Son compuestos muy estables (pueden permanecer en le medio ambiente 10 a 30 años sin alterarse). Ingresan al ser humano y a los animales a través de alimentos contaminados. Poseen una elevada afinidad por el tejido graso. Una vez que se han localizado en el mismo, permanecen durante muchos años ejerciendo un efecto deletéreo.
La mayoría de ellos son tóxicos a largo plazo (intoxicaciones crónicas) con una sintomatología muy variada: alteraciones hepatorrenales, lesiones en el sistema nervioso central, alteraciones del sistema reproductor, deterioro del sistema inmunológico, malformaciones congénitas. Muchos de ellos poseen propiedades cancerígenas y teratogénicas. Tal es la toxicidad de la dioxina, que la Comunidad Económica Europea está exigiendo que los alimentos contengan menos de cinco partes por trillón (0,000000005g de dioxina/Kg de alimento). El control efectivo de estos compuestos contaminantes en el medio ambiente, requiere de tecnología sumamente costosa, muy difícil de llevár a cabo por nuestros países.
6.- Las emisiones atmosféricas emitidas por las dos fábricas en funcionamiento, (la chimenea de una de ellas mide 120 m. de altura y su sección es de más de 100 m2 de luz) llegarán a una distancia aproximad de 100 kms. a la redonda, conteniendo compuestos altamente perjudiciales para la salud de la población y el medio ambiente, por ejemplo: partículas sólidas en suspensión, compuestos reducidos del azufre (característico olor a huevo podrido), óxidos del Nitrógeno, óxidos del azufre (responsables de la formación de la lluvia ácida), compuestos orgánicos dorados (COP) y dióxido de carbono (contribuye al efecto invernadero) entre los más importantes.
7.- Con el funcionamiento de esta papelera, (BOTNIA), se afectará la calidad de las aguas del Río Uruguay, la pureza del aire que respiramos, la biodiversidad de los diferentes ecosistemas, las actividades agrícola-ganaderas, la pesca, la apicultura, el turismo, etc. Y por sobre todas las cosas va a repercutir negativamente en la salud de todos los habitantes de la región. La nefasta experiencia vivida por las comunidades de Pontevedra y Valdivia así lo atestigua.